"Oye, podrías decirle a la... ay! perdón! las confundí de nuevo!"
"Si son tan tiernas!"
La primera vez que una persona me dijo que me encontraba igual a alguien, fue mi archienemiga de toda la vida: Verónica Canavati, profesora de biología del CCP. Me acuerdo que estábamos en clases y de la nada me mencionó que en el 1ero E había una niña igual a mi y ella casi nos confunde en el pasillo (de seguro pensó que ella era yo y la iba a retar por corregirle la ortografía en una prueba... muahahaha). Después de aquel incidente pasaron meses para que pudiera ver a esa niña igual a mi, según la loca de la Canavati. Muchos meses, porque recién en Abril del año siguiente (2004) se me cayó la mandíbula al piso.
Era la época de los talleres ACLE y yo, predeciblemente, me metí a Teatro, ya que el taller de mi querido Profesor Isler (Cine y Literatura) no tenía continuación en segundo medio (algo me dice que tiene que ver con su condición de Licántropo, onda, descubrió que con la Nui le seguíamos el calendario de ausencias y sabíamos que faltaba en las lunas llenas, así que prefirió evitar tenernos en su clase). Mis compañeras de curso y yo entramos a la sala de teatro del colegio y nos sentamos en lo más alto, entonces la profesora (que era un clon de mi profe de música de básica, tengo foto para demostrarlo) hizo pasar a la mitad del taller al escenario para hacer una especie de presentación grupal. Entonces la vi, parada en el lado izquierdo del escenario, al lado de la Camila Azócar, estaba la Danu. 1.66 mts de rulitos largos y cejas bien pobladas, así como yo. Recuerdo que ese día andaba con cámara y le saqué una foto psicópatamente para mostrársela a mi mamá y preguntarle si yo era adoptada o regaló a mi gemela el día que nacimos, años después no sé donde diablos está esa foto, tiene que haberse perdido en los cambios de pc. No fue hasta el 28 de Mayo que hablamos por primera vez (no me acuerdo de la fecha por ser psicópata, sino que porque fue el día después de mi cumpleaños).
Ya van 6 años desde que conozco a la Danu y desde ese primer día en que hablamos que la considero mi hermana perdida en el tiempo (pasó que no, no soy adoptada y tampoco somos gemelas separadas el día de nuestro nacimiento, sino que simplemente somos demasiado parecidas físicamente). Las veces que nos vemos desde que salimos del colegio el 2006, que son pocas ya que ninguna tiene tiempo y nuestros horarios nunca coinciden, podemos hablar de todo y nunca quedar cortas de tiempo, es raro. También tengo una caja llena de cartas de su parte que nos mandábamos entre clases post-descubrimiento, cuando queríamos ver que tanto teníamos en común y sé que ella también guarda las mías.
Es extraño, tener una persona tan parecida a ti físicamente. Durante casi 15 años pensé que era único modelo en existencia, pero después se me apareció y la cosa cambió rotundamente. Por un tiempo también fuimos muy parecidas psicológicamente, lo cual asustaba a algunas personas, pero con el paso de los años esa similitud psicológica cambió rotundamente. Estoy segura que si preguntan a cualquiera de nuestros amigos en común van a decir que el parecido es por fuera nomás, porque, interiormente, somos casi polos opuestos.
Onee-sama, como le digo desde hace 5 años, es todo lo que una persona debe ser: inteligente, simpática, buena, altruista. Siempre está ayudando a los demás, le encanta participar en voluntariado, se lleva bien con los niños, adultos y ancianos y todos la quieren. No conozco a persona alguna a la que le caiga mal la Danu, puede que con el tiempo ciertas actitudes suyas le choquen, pero caer mal? Ninguna. Donde sea que vaya, siempre hace un nuevo amigo. Por otra parte estoy yo: floja, mala onda, no le agrado a todo el mundo, el hecho de pasar el día al sol por ayudar a otros, aunque tentativo, jamás ocurrirá (mayoritariamente porque tengo piel muy sensible y terminaría insolada),
Lo único que lamento de esta hermandad/amistad, es que no la veo seguido, pero bueno, eso sucede con casi todos. Cosas que pasan cuando vives alejada de la sociedad.